|
¡Ya!
Hace ya algunos días, visite el norte de nuestro
país y pude observar los problemas que se enfrentan
algunas uniones de esa parte de nuestra Unión;
días después estuve en el centro de
la Republica y los jóvenes de esa zona compartían
sus problemas conmigo; después de escucharlos
me di cuenta que todos coincidían en los mismos
problemas: apatía, desanimo, injusticias y
abuso de autoridad de los cuerpos superiores, desorganización
y falta de liderazgo. Y en todos los lugares estamos
esperando que nuestros pastores hagan algo por nosotros,
que se den cuenta de que su juventud esta en serios
problemas...... pero hasta ahora seguimos igual y
creo que seguiremos así por un largo rato más.
Si bien es cierto que es parte de la responsabilidad
de nuestros pastores el ocuparse de los jóvenes,
los primeros que deben hacerlo somos nosotros mismos.
Porque cuando tenemos comezón no estamos esperando
a que venga alguien y nos rasque, somos nosotros quienes
nos rascamos y mitigamos la comezón.
Así pues creo que es hora de dejarnos de quejar,
de lamentarnos por lo que sucede, de echarle la culpa
a quienes nos rodean y que por el contrario comencemos
a trabajar. Pero la clave de todo esto es la oración
a Dios; tal como hicieran Moisés, Josué
o Nehemías antes de dar un paso oraban a Jehová
pidiendo su dirección; hagamos así nosotros
y veremos que nuestros enemigos caerán y nosotros
su pueblo caminaremos a pasos firmes hacia la victoria.
Ya es tiempo de crecer, ya es tiempo de trabajar,
ya es hora de levantarnos con la fuerza que nos caracteriza
los jóvenes y demostrar que con la ayuda de
Dios y la voluntad de la juventud, podemos salir victoriosos
ante cualquier adversidad.
Israel Reséndiz Ortega 
Presidente UNSEC
junio de 2004 |